5 alimentos que debes evitar si llevas ortodoncia

5 alimentos a evitar si llevas ortodoncia

Llevar una alimentación equilibrada es esencial para que el organismo se mantenga siempre saludable. Sin embargo, en ciertas ocasiones, es necesario adaptar la dieta para evitar otros posibles problemas, como en el caso de seguir un tratamiento de ortodoncia. Te contamos qué 5 alimentos debes evitar si llevas ortodoncia, o, al menos, limitar su consumo.

¿Qué alimentos se desaconsejan al llevar ortodoncia?

En términos generales, hay algunos alimentos que se desaconsejan al llevar ortodoncia, aunque para asegurarte, siempre puedes consultar a tu dentista.

Alimentos muy duros

Especialmente en el inicio de la ortodoncia, es aconsejable no tomar alimentos muy duros. Al principio, los dientes duelen y molestan hasta acostumbrarse a la presión del ‘aparato’, y el dolor será más intenso si se intentan morder alimentos duros.

Alimentos pegajosos

También se desaconsejan los alimentos pegajosos, en este caso durante todo el tratamiento, puesto que pueden quedarse pegados a los brackets y provocar que se despeguen, con el consiguiente dolor para el paciente.

Frutas muy ácidas

Aunque la fruta es muy buena y necesaria para el organismo, es recomendable limitar el consumo de frutas con mucha acidez, porque pueden dañar el esmalte que durante el tratamiento estará más sensible.

Alimentos dulces

Los alimentos dulces no son buenos en la dieta en términos generales, y aún menos cuando se sigue un tratamiento bucal. Algunos de estos productos pueden tener efectos nocivos en la ortodoncia, pero también aumentan la posibilidad de sufrir caries en los dientes.

Carnes fibrosas

No se trata de dejar de comer carne, en absoluto, porque es muy necesaria para el organismo. Sin embargo, se recomienda dejar de lado lo máximo posible la carne con mucha fibra, porque es fácil que se cuelen en los espacios de los brackets o en los interdentales creando diversos problemas.

Como ves, algunos de estos alimentos se deben evitar en determinadas fases del tratamiento, por lo que depende en gran medida de cada paciente consumirlos o no. Lo mejor es tomar alimentos suaves y blandos, sobre todo al principio, y aumentar la variedad conforme pasa el tiempo.

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